Relación entre productividad y diseño de oficinas corporativas

Seguro que has oído en más de una ocasión que un buen diseño de las oficinas corporativas de una empresa aumenta la productividad de su plantilla. Yo estoy de acuerdo en líneas generales, pero también me encuentro un poco cansado de ver futbolines y bolas de colores sin justificación alguna.

Ya hemos escrito en más de una ocasión que el diseño de cada espacio debe ser único y personal, adaptado a las necesidades particulares (o empresariales) y buscando unos objetivos previamente establecidos. Es por ello que el estilo de las oficinas de Google, llenas de colores y demás, no tiene por qué ser el idóneo en cualquier otro caso.

Se define productividad como la relación existente entre producción y recursos. O entre resultados obtenidos y tiempo invertido en ello. En definitiva, la productividad es una relación de eficiencia que relaciona dos conceptos, el número de productos obtenidos y el número de productos utilizados en el proceso.

El número de recursos utilizados por una empresa son los que son, ahí no influye el diseño de las oficinas. Ya se que alguno puede pensar que contratar a un diseñador de interiores está directamente relacionado con un incremento de presupuesto, luego de recursos. A estos les respondo con una frase que leí no hace mucho:

El buen diseño es caro, el malo más.

Y añado, verás disminuido el coste final de la ejecución si cuentas con un buen profesional a la hora de diseñar una oficina corportativa. Evidentemente esto es válido para cualquier tipo de actuación, sean oficinas, tiendas, comercios, bares, restaurantes, viviendas particulares, etc.

Vamos pues con la parte de la productividad sobre la que si tiene influencia el diseño de interiores: la producción.

Sobre producción y productividad personal y colectiva hay verdaderos tratados en la red escritos a su vez por verdaderos profesionales, valga la redundancia. Yo no soy uno de ellos y este tampoco es el blog adecuado, pero si os voy a ofrecer tres pequeñas pinceladas que desde este estudio entendemos importantes para aumentar la productividad mediante el diseño interior de oficinas corporativas.

A parte de otros muchos, entendemos que la productividad personal depende en gran medida de tres factores fundamentales. Veamos cuáles son y cómo puede ayudarnos el interiorismo a mejorarlos.

1- Talento.

El talento o la capacitación para un puesto concreto es el pilar fundamental de la productividad. Si no es el adecuado nos encontramos ante una guerra perdida de antemano. En cualquier caso, aquí nada puede hacer el interiorismo.

2- Implicación.

La verdadera implicación del empleado en su trabajo y en los objetivos de la empresa es fundamental. La implicación personal se puede conseguir, o aumentar, por múltiples caminos, véase sueldo, incentivos, grado de responsabilidad, conciliación de la vida laboral, etc. Pero este tampoco es nuestro cometido aquí ya que tiene poco que ver con el diseño de interiores.

El grado de implicación de un empleado en su empresa suele guardar relación directa con los valores que esta transmite y el cariño que le profesa.

Sobre esto si puede influir el diseño. En este sentido no hay mejor muestra de valores, tanto hacia el exterior como hacia el interior, que un puesto de trabajo agradable y en el que un empleado pueda trabajar a gusto, del que pueda presumir, y por qué no decirlo,  pueda sentirse querido.

Recuerda que tus empleados y tus clientes son tu mejor y peor publicidad.

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3- Estado de ánimo.

Los tres factores forman parte de un conjunto indivisible. Ninguno tiene el mismo valor individualmente, pero si tuviese que quedarme con uno como el más influyente en la productividad por ser a su vez sobre el que más podemos influir los diseñadores de interiores, me quedaría sin duda con este último: el estado de ánimo.

Quizá el mayor peso dentro del estado de ánimo de una persona lo tengan las situaciones propiamente personales o las circunstancias que le han tocado vivir. Eso es así, pero en esto tampoco podemos actuar, por tanto centrémonos en lo que está en nuestras manos, que es mucho.

Independientemente de las circunstancias personales de cada uno, muchos dedicamos gran parte de nuestro tiempo a trabajar. Pasamos un tercio de nuestra vida trabajando en el estudio, en la oficina, en el despacho… Por ello valoramos tanto las condiciones en que lo hacemos, en ocasiones incluso son utilizadas y presentadas como fiel indicador del estatus social del individuo.

Te sorprendería observar como simplemente aplicando un poco de orden y sentido común se consigue una mayor comunicación entre empleados; también se puede conseguir una disminución de comunicación, esto depende de las necesidades.

Haciendo un uso inteligente de la luz, natural y artificial, se consigue mayor actividad, movilidad, felicidad; o por contra se puede buscar relajación, tranquilidad, nostalgia, etc.

Qué decir de factores como el color, demostrada está su influencia directa en el estado de ánimo, en algo que ha venido a llamarse cromoterapia. La disposición de puestos de trabajo y su influencia directa en la productividad y la interacción, la utilización de ciertos elementos de distracción en lugares determinados para favorecer técnicas de trabajo productivo y alegre.

Todo esto no son cuentos chinos, debes pensar que si grandes corporaciones utilizan estas técnicas es porque funcionan, aunque como decía más arriba no debemos copiarlas sin fundamento.

Que le funcione a Google no quiere decir que también sea lo adecuado para Telefónica, y mucho menos para Seguros Alberto, por citar algo.

Lo único que debes sacar en conclusión de este artículo es que el diseño de interiores puede contribuir a aumentar la productividad de tu empresa a través de múltiples herramientas, pero que esto sólo se conseguirá a partir de un concienzudo estudio particular de tus recursos, de tus necesidades, y de tus objetivos.

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